EL SABADO: La semana literal

La Semana Literal

Cuando se crearon el sol y la luna fue escrito en la Biblia: “Y sirvan como signos para las estaciones, los días y los años” (Génesis 1:14).  “Eres el que constituyó la luna para fijar los tiempos” (Salmos 104:19). El sol y la luna son el parámetro para dividir los días, semanas y meses del año.

¿Sabías que no existe explicación histórica o astronómica para la existencia de la Semana de siete días fuera del relato de la creación en Génesis?

Tomemos una prueba de astronomía juntos. Veamos cómo está nuestro conocimiento científico: En nuestro sistema solar, ¿qué da una vuelta cada 24 horas? ;La tierra da una vuelta sobre su eje lo que constituye el día (24 horas) y a este movimiento de la tierra se le conoce  como “rotación”
 ¿Por qué el mes tiene 30 días? surge con el ciclo de fase de la luna. El mes sinódico es el periodo de tiempo que transcurre entre dos mismas fases consecutivas de la Luna, siendo su duración aproximada de 29,53 días. La causa de las fases de la Luna es que vemos la parte de la Luna que se ilumina por el Sol y ello depende de su posición relativa respecto al Sol (vista desde la Tierra). Y es por esta razón  que el mes tiene 30 días.

 ¿Por qué el año tiene 365 días? Por el movimiento de traslación, la Tierra se mueve alrededor del Sol, impulsada por la gravitación, en 365 días, 5 horas y 57 minutos, equivalente a 365,2422 días, que es la duración del año.

¿Por que la semana tiene 7 días? , En nuestra  memoria científica podemos recordar que ciclo dura 7 días. Debe haber algo ya que todas las otras medidas naturales del tiempo dependen de algún ciclo astronómico. ¿Qué da vuelta cada siete días? La respuesta es: nada. La semana de siete días contrario al día, el mes y el año— no está relacionada a un ciclo astronómico. ¿Entonces de dónde vino?
Vamos ahora a un historiador evolucionista para ver si podemos encontrar la respuesta  él es Anthony Aveni, Profesor de Astronomía y Antropología en la Universidad  Colgate en Nueva York, y es el autor del libro, Imperios del Tiempo: “La palabra génesis significa origen. 

“Nuestro génesis científico moderno comenzó hace más de diez mil millones de años en una explosión colosal de la cual han salido todos los eventos y las cosas.” ¿Cómo obtuvimos la semana? “Cualquier página de un calendario revelará otra subdivisión a las unidades de tiempo que el mundo occidental ha creado: siete divisiones verticales con bloques enumerados, cada columna con su nombre. Las cuatro o cinco divisiones horizontales, llamadas semanas, en las que agrupamos los días de la luna constituyen una división de tiempo peculiar.

No hay ningún cuerpo celeste como el sol o la luna, no hay ningún ciclo natural obvio al que podamos atribuir directamente ese pequeño  paquete de tiempo. Es más, muchas otras culturas y tradiciones también marcan un intervalo de  aproximadamente la misma duración en sus calendarios.”

 En esencia, lo que el Dr. Aveni dice es, No podemos explicar cómo obtuvimos la semana o porque casi todas las culturas de la tierra tienen la misma unidad de tiempo.  Pero hay algo muy fascinante acerca de la semana, Avenue continúa:

“Después del día, la semana… es una de las unidades de tiempo más reconocible y comúnmente usada y  también una de las más convenientes… Algunos biólogos creen que la semana es auto-determinada. El  bioritmo de siete días en el cuerpo humano es uno de los descubrimientos recientes de la cronología moderna. 

Se manifiesta en forma de pequeñas variaciones en la presión y en el latido del corazón, así también como respuesta a la infección y aún el trasplante de órganos: por ejemplo, la probabilidad de rechazo de ciertos  órganos ahora se sabe que aumenta a intervalos semanales después de un implante.”

¡Qué fascinante! Nuestros cuerpos misteriosamente tienen un ciclo de siete días.¡Pero no sólo nosotros! “No somos únicos en este ritmo: inclusive organismos simples, hasta la bacteria y animales unicelulares, parecen compartirlo con nosotros. Hay, por ejemplo, un ritmo de siete días en una especie de alga cuya configuración se asemeja a una copa de champán. Este organismo puede ser entrenado a reducir su crecimiento solamente cuando es expuesto a un período de siete días— ni más, ni menos, que alterna entre luz  y oscuridad.”

Incontables hombres de ciencia no aciertan en hallar explicación  de como este pequeño grupo de tiempo (la semana) llego a ponerse en práctica en todas las culturas durante lo largo de la historia  pero la infalible palabra de Dios tiene respuesta; en el libro de Génesis se escribió:
Vamos, pues, descendamos y confundamos allí su lenguaje, para que nadie entienda lo que dice su compañero.”(Génesis 11:7)

Este versículo indica que los edificadores de Babel fueron esparcidos ampliamente, con el resultado de que poco después podían encontrarse representantes de la familia humana por casi todo el mundo. Esparciendo por todo el planeta tierra la idea original de Dios;  la semana de siete días.

Evidencias procedentes de muchos países testifican de la presencia en ellos, de seres humanos, dentro de un tiempo comparativamente corto después del diluvio.  Los descubrimientos arqueológicos señalan el valle de la Mesopotámica como la primera región que desarrolló una civilización diferente.  Civilizaciones similares pronto surgieron en Egipto, Palestina, Siria, Anatolia, la India, la China y en el resto del mundo.  Todas las evidencias disponibles confirman las concisas palabras de las Sagradas Escrituras: “Los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra”.

Las historias del tiempo que se pueden leer documentarán variaciones en la longitud de la semana de tiempo a tiempo a través de la historia. Los griegos experimentaron con una semana de diez días (década). Los romanos usaron una semana de ocho días. La Convención Revolucionaria Francesa durante la Revolución francesa decretó una semana de diez días al intentar re-escribir la historia y re-inventar el tiempo con un sistema decimal— esto fue abandonado cuando Napoleón subió al poder.

La Unión Soviética experimentó con la semana en este siglo— en 1929 usaron una semana de cinco días, en 1932 la semana de seis días— pero para 1940 volvieron a la semana de siete días. ¿De dónde vino este “pequeño paquete de tiempo,” la semana de siete días? la evidencia más concluyente que tenemos en la historia, la filosofía y la ciencia para el establecimiento de nuestra semana global de siete días es el antiguo relato hebreo de la creación del mundo. Lo cual lleva a afirmar que la semana de siete días y el séptimo día Sábado son evidencias convincentes que la teoría de la creación es en realidad la teoría verdadera sobre los orígenes de la vida humana! La ciencia no puede explicar la semana de siete días.
Y la historia declara que el registro más consistente de nuestra semana de siete días se encuentra en el antiguo relato hebreo de la creación.
Esto significa que cada vez que se mire un calendario se puede saber que un Dios creador y de amistad nos ha formado— para que puedas disfrutar de una amistad con él!

 “Y fueron acabados los cielos y la tierra, y todo su ornamento.  Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho. Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había Dios creado y hecho” (Génesis 2:1-3).

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